El Contraataque Español.

Diego Maria de Gardoqui y Arriquibar.

(Bilbao, 12 de noviembre de 1735 – Turín, 12 de noviembre de 1798) fue un comerciante, político, diplomático y financiero español, primer Embajador de España en los Estados Unidos (1784-89).

Secretario del Consejo de Estado de S.M. don Carlos IV y Superintendente General interino de la Real Hacienda, por enfermedad de Don Pedro López de Lerena, Conde de Lerena (1791), y titular a la muerte de éste (1792-96), y caballero gran cruz de la Orden de Carlos III.

Con 14 años, fue enviado a estudiar a Londres, de donde volvió con un perfecto dominio del inglés, circunstancia que, una vez instalado en la corte de Carlos III, determinó su participación, primero como traductor y luego como representante directo del Rey, en las reuniones secretas de apoyo a los independentistas norteamericanos, durante la guerra que enfrentó a estos con Gran Bretaña, su antigua metrópoli.

A través de la casa Joseph de Gardoqui e hijo, España envió a los EE.UU. 120.000 reales de a ocho en efectivo, y órdenes de pago por valor de otros 50.000. Estas monedas, los célebres Spanish dollars, sirvieron para respaldar la deuda pública estadounidense, los continentales y fueron copiados dando origen a su propia moneda, el dólar estadounidense. Además, a través de la casa de Gardoqui se enviaron 215 cañones de bronce, 30.000 mosquetes, 30.000 bayonetas, 51.314 balas de mosquete, 300.000 libras de pólvora, 12.868 granadas, 30.000 uniformes y 4.000 tiendas de campaña, por un valor total de 946.906 reales.

Gracias a los suministros españoles, los EE.UU. obtuvieron su gran victoria en Saratoga (octubre de 1777), provocando la intervención francesa en 1778, y tras ella la española, en 1779. En 1780 John Jay se presentó en Madrid como ministro plenipotenciario de los EE.UU., fracasando a la hora de que España reconociera a la nueva nación.

Inmediatamente, la amplia red comercial de la familia Gardoqui Arriquíbar se puso discretamente al servicio de la causa norteamericana en nombre del Rey Carlos III y, tras la firma del Tratado de París que supuso el reconocimiento definitivo de la independencia americana, Gardoqui se convirtió en el primer embajador español ante los Estados Unidos de América.

Según algunos historiadores, el bilbaino ocupó un lugar de honor durante la jura del cargo de George Washington, el primer presidente de los Estados Unidos y, desde 2008 cuenta con una estatua conmemorativa en Filadelfia, muy cerca de donde se promulgó la Declaración de Independencia de los Estados Unidos.

Gracias a Gardoqui, Bilbao recibió en enero de 1780 la visita de John Adams, quien años más tarde se convertiría en el segundo presidente de los Estados Unidos. A partir de 1790, Diego María de Gardoqui ostentó la Secretaría de Hacienda, donde fue víctima de las maniobras políticas de Manuel Godoy, primer ministro del nuevo Rey Carlos IV.

Su último destino diplomático fue Turín, donde falleció y donde comprobó el estado de fragmentación de la península italiana y fue testigo de los primeros movimientos para su ocupación por parte de Napoleón, a quien tuvo ocasión de conocer personalmente.

Máximo González – Palacios Franco.